Las obras de rehabilitación de la fábrica Payá de Ibi ya casi llegan a su fin
Tras el correspondiente equipamiento, el Museo del Juguete pasará a ocupar parte de las salas rehabilitadas y la Sala de Dinamización Museística podría iniciar su actividad en octubre
La rehabilitación de una de las alas de la fábrica Payá, cuyo objetivo es el de albergar el futuro Museo del Juguete, sigue su curso, y sus obras están ya casi finalizadas. Mayte Parra, alcaldesa de Ibi, junto con el Teniente de Alcalde de promoción Económica y Turismo, Rafael Serralta; la Teniente de Alcalde de Urbanismo, Mª Amparo Pina, la Directora del Museo del Juguete, Pilar Avilés y el responsable de Calidad y Medioambiente de AIJU, Joaquín Vilaplana, visitaban las obras esta misma mañana acompañados de la arquitecta del proyecto, Regina Martínez.
El proyecto, cuyo presupuesto es de 381.526, 71 €, está incluido en el Plan de Apoyo a la Inversión Productiva en Municipios de la Comunidad Valenciana. Es uno de los proyectos más esperados y emblemáticos de la villa juguetera, ya que sumado al valor del edificio y su significado, albergará las nuevas instalaciones del Museo del Juguete. Su situación, y lo que la fábrica Payá ha supuesto para Ibi durante más de cien años, hacen de esta rehabilitación el lugar más idóneo para una muestra de juguetes tan especial como la que tiene el Museo del Juguete, y que cuenta con muchos de los primeros juguetes de hojalata que empezaron a fabricarse en la localidad.
Las obras de rehabilitación están ya casi finalizadas y sólo falta el suministro de luz, por lo que a principios de octubre, y a expensas del equipamiento para el Museo del Juguete, podría iniciarse alguna actividad en una de las naves rehabilitadas, de alrededor de 200m2, y que va a ser destinada a Sala de Dinamización Museística. Pilar Avilés, Directora del Museo del Juguete, adelantaba que posiblemente se inicie con una exposición sobre la evolución del juguete conjuntamente con AIJU y el Museo de la Muñeca de Onil.
Concretamente esta sala, antigua Sala Taller que data de 1900, está considerada como arqueología industrial y conserva las viguetas originales de madera reforzadas con estructura metálica, así como la parte de la piedra natural vista. Según explicaba la arquitecta encargada del proyecto, “hemos querido usar materiales nobles de la época, ya que el suelo está revestido de madera maciza y se ha usado para la pared mortero con cal, además de la piedra natural conservada y la puerta de entrada con acero imitación corte”.
La gran sala que acogerá la muestra de juguetes también mantiene su estructura original, data de alrededor de 1960, con una superficie de 800m2 y tras picar la solera original y ejecutar una nueva solera autonivelante, se ha realizado un suelo continuo de poliuretano blanco. Se han cegado todos los huecos que conectaban a través de ventanas y puertas a otras naves colindantes para cumplir con la norma contra incendios y se ha reparado la cubierta de la nave contigua para evitar la entrada de aguas pluviales.
A esta sala la precede la entrada y el espacio de oficinas e información del Museo, un espacio de 110m2 totalmente blanco (paredes, suelo,…) y con zona acristalada de oficinas, cerca de una sala de almacenaje y junto a los baños.
Mayte Parra declaraba que “se trata de reflejar el pasado, el presente y esperamos que el futuro de una industria que lo ha sido todo para Ibi, ya que de ella han derivado otras muchas. Como es un edificio público y de todos los ibenses, será un espacio para el recuerdo con un uso cultural, educativo y turístico, cómo no, como revitalizador de la hostelería, comercios e industria”. Continuaba expresando que “de todos modos, no todo termina aquí, nuestra siguiente ambición es la de poder rehabilitar las naves que colindan con éstas y que el equipamiento del Museo del Juguete pueda estar pronto”.
Notas de prensa de la Comunidad Valenciana